martes, agosto 22, 2006

Tratado con China

La ambiciosa estrategia comercial China

Con una población de 1.270 millones de habitantes, China ha consolidado en los últimos años su posición como nuevo eje de gravitación de la economía mundial y de la región Asia Pacífico en particular.

Estimulada por su acceso a la OMC, la nación asiática ha asumido un activo rol en la profundización de la apertura de la región Asia Pacífico, lo que la ha llevado a perfilarse entre las cinco principales economías del mundo.

Basada en un crecimiento acelerado y sostenido de su producto y comercio internacional, junto a las profundas reformas económicas que implementa para mejorar su integración a la economía mundial, China se ha transformado en el nuevo centro neurálgico del encadenamiento industrial global. Ha superado a Estados Unidos como destino preferido de las inversiones extranjeras y cada día surgen más empresas en la más variada gama de productos industriales.

No extraña entonces que el diseño estratégico de China se oriente a la negociación de tratados comerciales modernos, que abarquen los principales temas del intercambio de bienes y servicios y de las inversiones. Sin embargo, entre sus conversaciones se encuentra únicamente un tratado de libre comercio con Hong Kong y una negociación en curso con los países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), así como el sondeo para iniciar negociaciones con Australia.

Es por ello, que la realización de un estudio de factibilidad con Chile y el que también sostienen con Nueva Zelanda, se transforman en piezas claves a la hora de proyectar los alcances de este gigante y los efectos que tendrá para quienes concreten una relación comercial con ellos.

El dinamismo de la economía china ha sido tan fuerte que está influyendo en todos los parámetros del comercio internacional. Durante el 2003, China consumió el 40% de la producción de cemento mundial, el 27% del acero, el 25% del aluminio y el 7,4% de la producción del petróleo. El año pasado las exportaciones de recursos naturales a la economía asiática crecieron en tres dígitos para países latinoamericanos como Brasil, Argentina y Perú, en rubros como el cobre, metalurgia y soya.

En este sentido, es que aprovechando las oportunidades abiertas por la desgravación arancelaria, en el marco de los compromisos asumidos con la OMC y las medidas unilaterales de apertura por parte de las autoridades chinas, se ha diversificado la canasta de bienes exportados por las economías en desarrollo a ese mercado.

Así, la integración productiva fomentada por las inversiones extranjeras ha generado un clima muy propicio para novedosas alianzas estratégicas, como la que Chile tiene en materia agrícola y aeronáutica, así como otros países latinoamericanos como Brasil y México en varios rubros industriales.

Un acuerdo comercial entre China y Chile tendría un considerable efecto positivo para las relaciones bilaterales. En materia de acceso a mercado, China aún tiene tarifas relativamente altas aplicadas a una amplia canasta de bienes agrícolas, forestales y acuícolas; así como escalonamientos arancelaris que castigan a productos derivados de los recursos naturales con mayor agregación de valor, trabajo y conocimiento, en especial la agroindustria.

Aunque China ha hecho un avance sustantivo en materia de liberalización del sector servicios, aún persisten barreras. Sin embargo, acuerdos bilaterales como éste, junto a la profunda modernización que la nación asiática está implementando en su legislación económica, será un poderoso estímulo para consolidar una creciente certidumbre jurídica que permita superar las distancias culturales y perfeccionar mecanismos que permitan solucionar eficientemente posibles contenciosos.

De esta forma, la revisión de las principales políticas comerciales y económicas de las dos economías a través del estudio de factibilidad, nos permitirá la oportunidad única de establecer una relación más dinámica y profunda con China, así como también nos beneficia a la hora de reforzar el atractivo de Chile como plataforma de negocios e inversiones en América Latina.